martes, 31 de enero de 2017

Las cuatro almas de un gran proyecto

Hola a tod@s, como ya habréis leído en el encabezado, este blog lo hemos creado entre cuatro personas: María, que soy yo; Francisco, mi novio; y otra pareja que son nuestros amigos íntimos, Yolanda y Carlos. Seguro que os estaréis preguntando por qué, y os lo voy a contestar en seguida, y casi apostaría a que os va a encantar.



Hace un par de años, Fran y yo notamos que nuestra vida sexual decaía un poco; hacía poco más de seis meses que vivíamos juntos, y nos sorprendió comprobar de primera mano lo que la rutina podía hacer a una relación, ya que antes éramos dos cachondos que siempre buscábamos la ocasión y el lugar para echar un polvo, aunque fuera un aquí te pillo, aquí te mato. Por suerte supimos verlo a tiempo, y lo que es mejor, decidimos ponerle remedio lo antes posible, antes que el problema fuera a más.

Entonces, navegando por internet, vimos una de esas tantas webs de contactos, donde poder quedar con otras personas y esperar a ver "lo que surja". Decidimos que estaría bien apuntarnos, y probar con el intercambio de parejas, pero eso sí, siempre en grupo, nada de separarnos y follar cada uno por nuestro lado. Las primeras citas fueron un poco aburridas, no llegamos más allá de unas copas y unas cenas, y la verdad es que no le veíamos demasiada luz al asunto, pero cuando ya estábamos casi a punto de darnos por vencidos, aparecieron Yolanda y Carlos.

Yoli es una rubia despampanante, que ahora trabaja en una boutique pero que antes había hecho pinitos en la pasarela como modelo de lencería; Carlos trabaja como mecánico en un concesionario perteneciente a su familia. Eran y son dos personas educadas y con una presencia intachable, y Fran y yo pensamos que lo mismo no íbamos a gustarles mucho, ya que nuestra educación y estilo de vida eran mucho más modestos: mi chico es informático, y yo trabajo como secretaria en una agencia de viajes.

Pero nada más reunirnos y empezar a hablar, surgió la química entre nosotros. Ellos eran encantadores y para nada soberbios, así que cuando nos invitaron a ir con ellos a su casa, un ático impresionante en un edificio de los más modernos de la ciudad, lo sentimos como algo natural, como si fuéramos amigos de toda la vida.

Y aquella noche empezó nuestra aventura en el intercambio de parejas. No fuimos más allá de unos cuantos besos y unos cuantos sobeteos, pero quedó claro que nuestra interacción no podía ser mejor, así que para la próximo vez quedamos en la suite de un hotel, con todo lujo y comodidades, y comenzó la experiencia sexual más excitante de nuestras vidas.

Ya hace dos años de eso, como digo, y todavía seguimos viéndonos. La vida sexual de Fran y mía ha mejorado un montón, y ellos aseguran que están en las mismas, así que no siempre quedamos para montárnoslo. A veces vamos a cenar, o de discoteca, o simplemente quedamos para tapear en la casa de alguno, viendo una película o un partido de fútbol. Nos hemos convertido en los mejores amigos, y esa es la causa de haber empezado este sitio web.

Nos hemos puesto de acuerdo los cuatro para contar algunas de nuestras experiencias, en pareja, en grupo y también a solas. Queremos haceros partícipes de todas nuestras correrías, pues a nosotros nos ha dado un resultado excelente, y aunque tenemos problemillas como todo el mundo, al menos nuestra vida sexual es todo un éxito. Y estas son las alegrías que hay que compartir, ¿no os parece, amigos? Un saludo y hasta pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada